Envasado al Vacío

Tipos de Conservación de los Alimentos

Se denomina Conservación de alimentos a la acción de mantener su estado óptimo para el consumo durante un periodo de tiempo superior al natural, retrasando su deterioro o posible alteración.

Para conservar los alimentos se utilizan distintas técnicas, entre las que destacamos las siguientes:

Refrigeración

La refrigeración de los alimentos se realiza mediante la aplicación de frío, normalmente mediante el uso de neveras frigoríficas. Con ello conseguimos retrasar el crecimiento de hongos y bacterias durante unos días, según el tipo de alimentos, éstos pueden durar refrigerados más o menos tiempo.

Congelación

Para conservar alimentos congelados se utiliza también el frío, pero de una forma más intensa, exponiéndolos a mucha menor temperatura. Para congelar se recomienda exponer los alimentos al menos a -24º C y para mantener su estado de congelación, al menos -18º C. Mediante la congelación, siempre que no se rompa la cadena de frío, podremos conservar los alimentos durante mucho más tiempo que usando la refrigeración.

Esterilización

Se llama esterilización al tratamiento que se le da a ciertos alimentos con el fin de eliminar los gérmenes, lo que permite a su ves, retrasar el proceso de deterioro. Se suele utilizar este proceso mucho en la industria alimentaria, especialmente con los productos lácteos. Una de las técnicas más habituales suele ser la Pasteurización, que consiste en calentar el alimento durante unos segundos a altas temperaturas, normalmente líquidos, con un posterior enfriamiento de los mismos.

Deshidratación

Consiste en secar los alimentos, exponiéndolos a altas temperaturas, mediante su exposición al sol o a través de hornos deshidratadores. Con ello se consigue eliminar la mayor parte del agua de los alimentos al objeto de evitar el desarrollo de bacterias, a la vez que se mantengan la mayoría de las vitaminas.

Salazón

La Salazón es un método tradicionalmente usado para conservar los alimentos, sobre todo carnes y pescados, que consiste en cubrirlos de sal o salmuera (soluciones concentradas de sal), siendo su efecto la deshidratación parcial de los alimentos, la inhibición de algunas bacterias y reforzar los sabores. Este proceso, que bloquea el crecimiento microbiano, se usa principalmente en la fabricación de quesos, con las carnes, como es el caso del jamón serrano y para la conservación de determinadas especies de pescado (salmones, arenques, etc.).

Ahumado

Mediante la técnica del ahumado se someten los alimentos a un tratamiento de humo a base de quemar plantas o maderas no resinosas. Aunque tradicionalmente se ha hecho uso de este medio para conservar los alimentos durante largos periodos de tiempo, en la actualidad se utiliza principalmente para lograr sabores, texturas y colores característicos. Se aplica generalmente a carnes y pescados, lográndose la deshidratación y además, el propio efecto antiséptico del ahumado.

Envasado al Vacío

El envasado al vacío consiste en extraer el oxígeno del recipiente donde se introducen los alimentos, con lo que se consigue evitar su oxidación y putrefacción. Este sistema permite conservar los productos alimenticios durante un periodo de tiempo más largo, ampliando su fecha de caducidad, dado que anulan el desarrollo de los microorganismos a causa de la falta de oxígeno. Este método resulta tan interesante debido a que los alimentos mantienen su dureza, textura y frescura, además de conservar su sabor prácticamente intacto.

Aditivos Alimentarios

Los aditivos alimentarios son sustancias que la industria alimentaria suele utilizar con bastante asiduidad con el fin de mantener las cualidades de los alimentos o potenciar sus características (sabor, textura, olor, ...). Entre ellos se encuentran los conservantes, cuya función principal es dificultar e incluso anular el desarrollo de microorganismos, permitiendo alargar los tiempos de conservación.




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